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1 año después del máster de tráfico online

Pues aquí estoy, un año después, contándote cómo ha cambiado mi vida desde que acabé el máster de tráfico online de Roberto Gamboa.

Puede que ya lo sepas, pero por si acaso déjame ponerte en contexto lo primero.

Table of Contents

Después de la semana trafficker

Mi nombre es María Largo y soy alumna de la cuarta edición del máster de experto en tráfico online del ITO de Roberto Gamboa.

Hace justo un año me encontraba en medio de la formación, con una niña de 2 años y un bebé de pocos meses. Tiempo libre tenía poco, pero sí unas ganas locas de formarme y aprender esta nueva profesión digital que me permitiría ayudar a pequeñas empresas a mejorar su presencia en internet y aumentar sus ventas, además de darme a mí una libertad laboral que me permitiera trabajar desde casa y adaptar los horarios a mis necesidades.

Como vivo en Alemania, estaba usando mis meses de baja de maternidad para hacerlo.

Realmente no sabía muy bien donde me estaba metiendo.

Yo tenía un puesto de trabajo fijo en una multinacional con unas buenas condiciones de trabajo: flexibilidad de horarios, posibilidad de trabajar desde casa, un sueldo decente, etc, etc. Realmente tenía un trabajo “de ensueño” y unas condiciones extraordinarias sobre todo si lo comparaba con algunos amigos de la carrera que trabajaban en Madrid.

Por eso no estaba nada segura de mí misma 🤷‍♀️ ni de si había hecho bien en empezar esa aventura cuyo objetivo final era entrar de forma “segura” en el mundo digital.

¿Por qué no me conformaba con todo lo que tenía y disfrutaba del tiempo de mi maternidad con mis hijas?

Pues realmente no sé la respuesta (¡y mira que me lo he preguntado veces!).

Llevaba varios años con un “run-run” que es difícil de explicar. Estaba bien en mi trabajo, pero no terminaba de encontrarme 100% a gusto. El tema al que me dedicaba no era mi pasión, pero lo suplía con unos compañeros muy majos y un buen ambiente de trabajo.

Sin embargo, yo vi el máster como “MI OPORTUNIDAD”:

  • Estaba de baja por maternidad, lo que por un lado significaba que tenía que encargarme de un bebé recién nacido, pero por otro que no tenía que ir a trabajar y estaba en casa.
  • Conocería una profesión 100% digital que podría ejercer desde cualquier lugar del mundo, con lo que el trabajo ya no sería una excusa para volverme a España con mi familia si algún día así lo decidíamos.
  • Era un máster guiado, es decir, iba a tener profesores que me iban a apoyar y a enseñar y no podría procrastinar como ya me había pasado alguna otra vez cuando había intentado aprender yo algo por mi cuenta.
  • Costaba un dineral. Nunca antes me había planteado gastarme ese dinero en una formación y si realmente hacía esta inversión me iba a comprometer porque tenía que aprovecharla al 100%, sí o sí.

Así que me lié la manta a la cabeza como se suele decir, y me embarqué en esta aventura 😎 .

Cómo terminé yo el máster de tráfico online

Mi edición del máster terminó en febrero de 2020. Bueno, terminó el acompañamiento (porque a día de hoy sigo teniendo acceso a los módulos y a los contenidos). Pero se terminó eso de poder preguntar dudas casi en tiempo real, la seguridad de saber que tenía el apoyo de los tutores y los compañeros y era el momento de salir del nido y empezar a volar por mi cuenta.

Y esto me daba miedo, mucho miedo.

El objetivo del máster es enseñarte lo suficiente para lograr tu primer cliente de pago antes de terminar la formación (o lo que es lo mismo, ser trafficker PRO).

Yo había hecho mi primera campaña gratuita con unas pistas de pádel en Colonia y el caso es que… la campaña publicitaria fue un fracaso. Mi gozo en un pozo.

Hice todo lo posible. 

Miré, analicé, pregunté, cambié imágenes, copys, modifiqué la landing, pero nada, solo hubo 8 registros. Yo me quedé con un sabor agridulce por no haber logrado los objetivos y porque veía que, a pesar de estar dando lo mejor de mí, los resultados no eran los esperados. 

¡Con lo chulos que eran los anuncios! 😩

Anuncio máster de tráfico online

Imagen de mi primer anuncio.

Además, aunque tenía claro que nunca hay que compararse, veía a muchos de mis compañeros tener unas primeras campañas súper exitosas y dejar a sus clientes boquiabiertos con los resultados 🤩.

Esto me frustró un poco, la verdad. No estoy acostumbrada al “fracaso” y encima, esto también truncaba el que pudiera dar el siguiente paso para buscar nuevos clientes apoyándome en ese primer caso de éxito…

Bueno, el caso es que me gusta sacar el lado positivo a las cosas y de este “batacazo” también lo hice.

Esta experiencia me sirvió para tomar la decisión de que iba a intentar trabajar con negocios españoles 🇪🇸 donde, por lo menos, usaba un idioma que conocía, que controlaba y que me daba la libertad de poder hacer los cambios que creyera convenientes sin tener que depender de que alguien me revisara la gramática.

Primeros pasos en mi emprendimiento

Una de las cosas que tenía muy claras desde el principio, desde antes incluso de empezar el máster, era que yo quería trabajar con negocios digitales.

Me parecía muy bien aprender y empezar por negocios locales, que son más sencillos, pero mi objetivo a medio plazo era dedicarme al mundo online y trabajar con clientes online.

Creo que es importante tener una visión de futuro, es decir, saber hacia dónde quieres ir, con qué negocios te gustaría trabajar y sobre todo cómo te gustaría que fuera tu vida en unos años. Así te será mucho más fácil lograrlo.

Así que una vez que terminó el máster, me puse a informarme de lo que necesitaba para empezar a crear mi rinconcito digital.

En el máster utilizábamos ClickFunnels para hacer las campañas de nuestros clientes, pero yo no estaba dispuesta a pagar 100€ al mes (bueno, 97$ para ser exactos) por usar esta herramienta y mucho menos sabiendo que había una alternativa mucho más barata, flexible y que además me permitía tener el control a mí: WordPress.

Lo primero que hice fue comprar un dominio y un hosting

El dominio que elegí fue este en el que estás ahora, www.marialargo.com, ya que iba a ser una marca personal y no hay nada más personal que tu nombre.

Para el hosting lo tenía claro. Una de mis mejores amigas tenía un negocio digital (en el que yo le eché una mano unos años antes, por cierto) y siempre hablaba muy bien de siteground. Además yo también había investigado un poco y siempre estaba entre los mejores.

No era el hosting más barato del mercado, pero tampoco el más caro y yo ya había comprobado la eficacia de su soporte técnico en español, que respondían muy bien a posibles problemas que te surgieran y que la interfaz de usuario era mucho más amigable que la del resto de empresas, así que no seguí buscando.

A día de hoy, un año después de haber empezado a trabajar con ellos y habiendo visto y trabajado con otros hostings de clientes, estoy más contenta aún de mi decisión de haber elegido siteground.

Si te interesa saber cómo puedes dar tus primeros pasos para crear tu web, te interesa ver mi CURSO GRATUITO  «De cero a landing«.

Después llegó el turno de las redes sociales

Me hice una cuenta de Instagram… (va, te dejo el enlace por si quieres cotillerar 😜 –> @soymarialargo) y le dediqué mis buenos ratos a aprender cómo funcionaba.

Si, lo sé, es un poco raro que no supiera usar Instagram, pero es que yo hasta ese momento solo tenía una cuenta para ver las fotos de mis amigos/familia muy de vez en cuando.

Empecé a ver el potencial de trabajar bien los contenidos de Instagram, ya que era un gran escaparate para muchos emprendedores y para colmo participé en un sorteo por casualidad y… ¡me tocó el premio! Un Instabranding gratuito hecho por una diseñadora profesional. – Si quieres saber qué es un Instabranding, te dejo aquí la página de Patricia. –  Así que después de trabajar con Patri, la diseñadora, y de estudiar quién sería mi cliente ideal, qué quería ofrecer al mercado y cómo podría diferenciarme, dejé a un lado mis miedos/síndrome del impostor/vergüenza a lo que pudiera pensar la gente que me viera y empecé a publicar los primeros contenidos en mi Instagram. Además, ella fue la primera emprendedora digital que conocí en esta nueva aventura y aún a día de hoy mantenemos el contacto y hablamos a menudo. Bueno, sigo con la historia, que me despisto y me pierdo en los detalles 😅.

Las cosas bien hechas

Yo, personalmente, algo que valoro mucho como usuaria es que las empresas por las que me intereso (veo algún producto chulo o leo algo que me parece interesante) tengan una buena web.

Si algo me llama la atención y luego cuando voy a la web la veo anticuada, que no funciona bien, o me parece que está descuidada, se me quitan las ganas de comprar y pierdo todo el interés.

Así que tenía muy claro que para estar en el mundo digital necesitaba tener una página web decente y bonita 🤩.

WordPress y ElementorPro era todo lo que necesitaba para empezar con ello. Esto me permitía, por un lado, tener mi propia página web donde poder mostrar al mundo qué hago y cómo lo hago y por el otro, crear las landings y las páginas de las campañas para mis clientes (si no tenían web propia). El tema del diseño web siempre me había llamado la atención, pero ya sabes, lo típico que lo vas dejando, lo vas dejando y nunca te pones. Pero puesto que estaba lanzada y quería empezar a practicar y a hacer lo que fuera, a la vez que empecé a crear mi propia página web, contacté con una amiga con la que había hablado meses antes de empezar un proyecto digital juntas. Ella se estaba formando como coach y yo podía ayudarla a lanzarse en el mundo digital encargándome de la parte técnica. Y allá que te fui.

Le hice una web sencilla, pero bonita, con los conocimientos que tenía y los que fui adquiriendo por el camino. Como se la hice por amor al arte, sin cobrar, yo no tenía presión más allá de hacer un buen trabajo y aprender un poco más de diseño web.

Pero pasó lo que pasa la mayoría de las veces.

Cuando sales de tu zona de confort y te arriesgas a que pasen cosas, pasan cosas.

Mis primeros ingresos reales

Y es que resulta que esta amiga a la que le estaba haciendo la web gratuita, se lo comentó a otra compañera que estaba estudiando con ella y que, mira tú por donde, también había decidido lanzarse al mundo digital y estaba buscando a alguien que le hiciera la web.

El resultado fue que tuve una reunión con esta mujer y le gustó mi oferta (que por supuesto estaba por debajo de mercado), así que me contrató para que le hiciera una web sencilla.

Así logré obtener mis primeros ingresos 💵, tener mi primera clienta “real” (me refiero a que era una persona desconocida) y ver que podía ofrecer una cartera de servicios más amplia a mis futuros clientes.

Mi siguiente clienta me vino a través de esta otra amiga que ya tenía su negocio digital.

Para hacerme un favor mandó un par de mensajes a algunos contactos de gente a la que les podría interesar mis servicios de trafficker y esta chica se puso en contacto conmigo.

Vanessa era profesora de idiomas online y ya había hecho publicidad con otra persona, pero no había quedado muy contenta y las últimas campañas se las había gestionado ella misma.

Sin embargo cuando hablamos, ¿sabes qué me dijo? Que lo primero que quería hacer era una página web sencilla antes de volver a invertir en publicidad 😂.

¿Crees en las casualidades? Yo soy de las que piensa que la suerte, a veces, hay que ir a buscarla y no esperar sentada a que te llegue sola.

La suerte también se busca

Pues me lancé a la piscina.

Le hice un presupuesto para crear su página web y empezar a trabajar juntas en eso antes de lanzar una nueva campaña publicitaria.

Y por fin, después de hacer la web, vino la campaña.

Esta sería oficialmente mi primera campaña publicitaria como trafficker pro y me hacía muchísima ilusión (a la vez que me temblaban las piernas porque no sabía cómo iba a salir. Además “luchaba” contra los resultados que había obtenido mi clienta por su cuenta y con las campañas de la otra persona experta en tráfico con la que ya había trabajado, así que el listón estaba bastante alto).

Me esforcé un montón. Trabajé mucho.

campaña master de tráfico online

… ¡Y la campaña fue todo un éxito! 

Vanessa estaba super contenta con los resultados y no te puedes imaginar el subidón que me dio cuando me lo dijo. Además, me felicitó no solo por los resultados sino por el gran trabajo que había hecho y eso, te lo digo de verdad, me hizo creer más en mí y darme cuenta de que realmente podía ayudar a las personas.

Y aquí, amigos, empezó el efecto “bola de nieve”.

No es solo que Vanessa y yo seguimos trabajando juntas a día de hoy, sino que, encima…

Cuando un cliente queda contento/a con tu trabajo, te recomienda.

Raro es el emprendedor o empresario que no conoce a otro emprendedor o empresario que, en un momento determinado, le pregunta algo así como…

  • Oye, ¿por qué a ti te va tan bien ahora en el negocio? ¿Has hecho algo nuevo?

O, simplemente, sales en una conversación mientras que se toman un café o hablan de negocios.

El caso es que, lo más complicado y lo más difícil es empezar, conseguir esa primera persona que confía en ti y que te contrata a pesar de que “no tengas experiencia”, “te falten muchos conocimientos” o “no te sientas preparado”.

(Sí, estoy hablando del famoso “síndrome del impostor”, que tendrás que trabajarte sí o sí).

¿Quieres saber cuántos clientes tengo a día de hoy y cuánto estoy facturando con mi negocio digital?

¿Quieres saber cómo termina la historia? Pues sigue leyendo 😜.

Vanessa me recomendó a otra amiga suya con la que llevo trabajando desde el verano y que a su vez me volvió a recomendar a más amigas, alguna de las cuales también es clienta actual.

Por otro lado, empecé a darme a conocer en grupos de emprendedoras y a ayudar desinteresadamente a la gente, lo que también hizo que recibiera peticiones de mis servicios.

Escribí un post en el blog dando mi opinión sobre el máster del ITO que se ha posicionado muy bien en google y esto también me está trayendo clientes (aparte de permitirme conocer a mucha gente interesante).

Todo mi trabajo en Instagram empezó a dar su fruto y en diciembre de 2020 lancé mi grupo masTECmind con 7 mujeres fundadoras a las que estoy ayudando a sentar las bases de sus negocios digitales y a resolver sus problemas técnicos.

Y siento que la bola de nieve cada vez va creciendo más.

Por supuesto, un año después de terminar el máster, mis ingresos no son todavía comparables al sueldo que tenía antes trabajando por cuenta ajena, pero aun así he dado un paso muy importante en mi vida.

He dejado mi trabajo y estoy luchando por mí, por mi futuro y por encontrar ese trabajo que de verdad me llene tanto la patata y como el bolsillo. Creo que estoy en el camino correcto y quiero darme a mí misma la oportunidad de intentarlo ❤️.

¡Gracias por leerme!

7 comentarios en “1 año después del máster de tráfico online”

  1. María, me he sentido muy identificada con tu post!
    Me encuentro en ese momento ahora de casi finalización de Master con muchísimos aprendizajes y muchísimos caminos en la cabeza (este mundo tiene infinidad de posibilidades), intentando encontrar el mío
    Gracias por tus aportaciones, son de gran valor
    Espero encontrar pronto mi camino

    1. Hola Ana,
      muchas gracias por tu comentario.
      Ten paciencia, estoy segura de que lo encontrarás pronto! 😉

      Un abrazo.

  2. Buenísimo aporte María.
    Algo fuera de los «casos de éxito» que nos rodean… un poco de «realidad» en la «realidad paralela» 😉
    Un abrazo!

    1. Gracias Gaspar!
      Yo también me considero un «caso de éxito», pero eso sí, más normalito ?, jajaja.
      ¡Un abrazo!

  3. Javier F. Higarza

    Creo que tu éxito es tu naturalidad, y sobre todo el apoyo que das a los que vamos por detrás. ¡Gracias por ser como eres! Por tu filosofía de vida y cumplir con el refrán «¿manos que no dais que pedís? y seguro que demostrarás que SER BUENA PERSONA es un buen negocio.

  4. Hola María, acabo de leer tu post, y en primer lugar, gracias por compartir tus pensamientos tan abiertamente.
    Todos tenemos miedo,.y sobre todo cuando sales de la zona de confort e inviertes un dinero y un tiempo valioso.
    Yo, que acabo de terminar el máster,.tengo miedo también, pero me siento reconfortado.y fortalecido por muchas personas que tengo y seguro que tendré, gracias al máster.

    Tu ya llevas un camino recorrido, y el que te queda. Yo acabo de empezar y se que debo esforzarme.
    Con apoyo, con gente con el mismo propósito al lado, mucho mejor.

    Estamos juntos en esta batalla, María
    ?

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